ShiftPlate lo hacen personas que llevan uno. Existe porque las herramientas que teníamos no encajaban con lo que pasa de verdad en un servicio, y funciona en nuestro propio restaurante cada día, que es la única prueba que cuenta.
Casi todo el software para restaurantes está escrito para un negocio que se comporta de forma previsible: precios fijos, horas planificadas, un mes que cierra limpio. El servicio no funciona así. Un proveedor sube un precio a mitad de semana, alguien avisa de que está enfermo a las cinco y el margen de tu plato estrella se va desviando unos céntimos cada vez hasta que se ha ido un trimestre. Construimos ShiftPlate para seguirle el ritmo a eso, no para anotarlo después.
Restaurantes independientes y grupos pequeños: esos en los que quien mira los números es también quien está en la sala a las siete. Funciona en euros o en libras, según el local, y conoce la diferencia entre las normas españolas y británicas de vacaciones y jornada, porque nosotros necesitábamos las dos.
En la UE. La base de datos está en Fráncfort, los datos de tu personal y de tus ventas nunca se usan para entrenar modelos de IA, y cada empresa que puede tocarlos aparece con nombre en nuestro acuerdo de tratamiento de datos. A tu gestoría puedes darle un acceso de solo lectura en vez de una carpeta de exportaciones.
Somos una empresa pequeña y preferimos decirlo a insinuar lo contrario. Si quieres saber si ShiftPlate encaja en tu local, lo más rápido es hablar con alguien que ha hecho tu trabajo.